Dentro de la extensa variedad de aceites de oliva existentes en el mercado, el AOVE Premium no se considera oficialmente una categoría, pero sí se utiliza este término para diferenciar los aceites de más alta calidad y situarlos en la cúspide de la excelencia.
Para saber si un AOVE tiene la calidad necesaria para considerarse Premium, hay muchos factores a tener en cuenta: el tipo de cultivo del que proceda, el grado de maduración de la aceituna en el momento de su recogida, el envasado en el que se presente al público y la variedad de aceituna utilizada.
Existen además las denominadas "características organolépticas", encargadas de medir el frutado, el aroma y sus atributos, así como el amargor y el picante. Todos estos aspectos deben funcionar en armonía para que el sabor y el terminado del aceite se consideren excelentes.
Córdoba es la segunda provincia española en producción de AOVE y la única con cuatro Denominaciones de Origen Protegida. No es de extrañar que algunos de los mejores aceites de oliva virgen extra del mundo salgan de esta provincia. Córdoba produce un "oro líquido" que arrasa en las competiciones más prestigiosas a nivel mundial.
Una de las más reconocidas, la Guía Evooleum, incluye un año más aceites cordobeses en su top 10 mundial, con dos AOVEs de Almazaras de la Subbética. El AOVE Premium más valorado y codiciado de Córdoba, situado en el tercer puesto del ranking mundial, es Almaoliva Arbequino, considerado además el mejor aceite de oliva virgen extra de la variedad arbequina.
Si buscas un claro ganador en la variedad hojiblanca, su nombre es Rincón de la Subbética Altitude, que ha recibido un premio honorífico como mejor Denominación de Origen de España y se sitúa en el cuarto puesto a nivel mundial.
Si te ha picado la curiosidad y quieres probar algunas de las mejores opciones que el mercado ofrece, Aceite Córdoba puede ayudarte. Te presentamos algunos de nuestros favoritos por orden de popularidad, pero recuerda que en nuestra web encontrarás muchos más:
El precio del Aceite de Oliva Virgen Extra Premium puede oscilar dependiendo de las características del producto: el grado de maduración, la variedad de aceituna, el proceso de elaboración, etc. El precio suele situarse entre 12 € y 22 € por medio litro. Al ser productos de mayor calidad, los formatos en los que se venden suelen ser más reducidos: 125 ml, 250 ml y 500 ml.
Nuestros aceites Premium proceden de las cuatro DOPs de la provincia de Córdoba:
DOP Priego de Córdoba — Realizan una labor excepcional, pues una de sus misiones principales es la protección y defensa de las variedades hojiblanca y picuda. Sus olivares se encuentran en pleno Parque Natural de las Sierras Subbéticas, declarado Geoparque por la UNESCO. Más de 6.000 familias cuidan estos cultivos, y gracias a su dedicación se consigue la excelencia. Es la DOP a la que más premios se le han otorgado a nivel mundial.
DOP Baena — Su tradición olivarera se remonta a la época prerromana. Sus campos de olivares se encuentran en zonas de encrucijadas históricas y la variedad Picuda es la principal seña de identidad. Posee 60.000 hectáreas de olivar con multitud de variedades: Picuda, Hojiblanca, Picual, Lechín, Chorrúa y Pajarero. Su calidad pasa por los controles más exhaustivos, incluso el envasado es regulado por el Consejo Regulador en sus 18 plantas envasadoras inscritas.
DOP Montoro-Adamuz — Situada al norte de Córdoba, en Sierra Morena. Destaca por su variedad autóctona, el Nevadillo Negro, cultivado en olivos centenarios en un entorno de dehesa. Sus aceites tienen una gran complejidad aromática, con notas de higuera, hierbas silvestres y especias.
DOP Lucena — Conocida como la "Ciudad del Aceite", es la cuna de la variedad Hojiblanca. Produce aceites equilibrados y versátiles, con un frutado medio y ligero dulzor, ideales tanto en crudo como en cocina.
Si buscas calidad, nosotros lo tenemos claro: los mejores aceites de oliva virgen extra Premium solo los encontrarás en Córdoba.
AGOTADO
Aceite filtrado: ha pasado por un proceso de filtración tras el prensado que elimina impurezas, partículas sólidas y sedimentos. Resulta más claro y transparente, con un sabor algo más suave y mayor vida útil.
Aceite sin filtrar: no pasa por filtración y conserva todas las partículas sólidas de la aceituna. Tiene un aspecto más turbio, un sabor más intenso y auténtico y mantiene más nutrientes. Su vida útil es algo más corta porque las partículas pueden acelerar la rancidez.
El filtrado se usa habitualmente para una cocina más neutra y limpia; el sin filtrar se valora en aderezos, ensaladas o como acabado de platos donde se busca un sabor más auténtico.
Los polifenoles son compuestos naturales con potente acción antioxidante. Ayudan a proteger al cuerpo frente al daño de los radicales libres y se asocian a beneficios cardiovasculares, antiinflamatorios y metabólicos.
En el AOVE aportan ese amargor y picor característico —sobre todo en garganta— y son uno de los principales indicadores de calidad: a más polifenoles, más sabor pronunciado, más estabilidad y mejor conservación. Los más conocidos son hidroxitirosol, tirosol, oleocanthal y oleuropeína.
Su cantidad depende de la variedad de aceituna, de las condiciones de cultivo, del momento de cosecha, del proceso de extracción y del almacenamiento.
El consumo preferente del AOVE filtrado es de unos dos años desde el envasado. El sin filtrar baja a aproximadamente un año, porque las partículas en suspensión pueden asentarse y fermentar con el paso del tiempo, la luz y el oxígeno.
Una vez abierta la botella, lo ideal es consumirla en 2 a 3 semanas. Si tienes un formato grande (3L o 5L), te recomendamos pasar una parte a una aceitera opaca de acero inoxidable para el uso diario.
Guarda siempre la botella en un sitio fresco y alejado de la luz directa para preservar todas sus cualidades.
Cualquier AOVE de calidad se disfruta perfectamente en crudo —en tostadas, ensaladas, sobre quesos, carpaccios o como acabado de platos—. España cuenta con más de 50 variedades, así que la mejor es la que más se adapte a tu paladar:
Al contrario de lo que se suele pensar, los AOVE de alta calidad son excelentes para freír. Los aceites de calidad mantienen sus propiedades incluso a altas temperaturas, mientras que los de menor calidad se degradan rápido. Por eso muchos restaurantes de alta gama utilizan AOVE para freír.
Cualquiera de nuestros aceites es apto para frituras en sartén sin preocupaciones, ya que las temperaturas de este tipo de cocción no son tan elevadas como en una freidora. Si buscas optimizar el rendimiento, los AOVE ricos en ácido oleico (como un Picual o un Hojiblanca) son una opción muy recomendable.
Autenticidad: AOVE de almazaras familiares, con identidad propia y sin mezclas con aceites de otros orígenes.
Frescura: envasados recientemente y conservados en condiciones óptimas en almazara. Evitamos los grandes stocks de las grandes superficies.
Calidad excepcional: acidez muy por debajo del 0,2% (la normativa permite hasta 0,8%) y rendimientos bajos, lo que se traduce en una alta concentración de polifenoles.
Cualidades organolépticas: aceites ricos en matices, aromas y sabores capaces de transformar cualquier plato.