La Arbequina es una variedad de aceituna originaria de Arbeca, Lérida, conocida por su sabor suave y afrutado. Esta oliva pequeña y redondeada presenta una paleta de colores que varía del verde al marrón, siendo altamente aromática y con un rendimiento graso excelente. Su temprana maduración y baja resistencia a la oxidación, junto con una buena tolerancia al frío, la hacen destacar en la producción española de aceite.
El Aceite de oliva Arbequina se distingue por su dulzura y suavidad, contrastando con variedades más intensas como la Picual. Rico en ácido oleico, este AOVE no solo reduce el colesterol LDL, sino que también es beneficioso para personas con diabetes, ayudando a disminuir la glucemia. Además, su alto contenido en nutrientes y antioxidantes lo convierte en un aliado del sistema inmunológico.
El aceite de oliva virgen extra de Arbequina es extremadamente versátil en la cocina. Perfecto para cremas, ensaladas, arroces, tostadas y salsas, su sabor suave lo hace ideal para repostería, actuando como un sustituto saludable de la mantequilla en bizcochos y tartas. Además, es una de las mejores opciones para frituras, ya que su suavidad realza los sabores de los platos sin dominarlos.
El Aceite de oliva Arbequina es una elección excelente para la repostería. Su perfil suave y dulce lo convierte en un sustituto ideal para la mantequilla, favoreciendo las dietas veganas. Es perfecto para la preparación de postres como bizcochos o tartas, aportando un sabor único y una textura excepcional.
En el ámbito de las frituras, el aceite de Arbequina es una de las mejores elecciones. Su suavidad permite que el sabor de los alimentos fritos se mantenga puro y sin interferencias, realzando el sabor de los platos y garantizando una experiencia culinaria satisfactoria.
BelOleum Arbequina, un aceite suave, ligero y afrutado, es un ejemplo perfecto del potencial de esta variedad. Proveniente del Bajo Aragón, donde la Arbequina se cultiva tradicionalmente, este AOVE 100% monovarietal representa la calidad y el sabor que caracterizan a los aceites de oliva Arbequina.
Aceite filtrado: ha pasado por un proceso de filtración tras el prensado que elimina impurezas, partículas sólidas y sedimentos. Resulta más claro y transparente, con un sabor algo más suave y mayor vida útil.
Aceite sin filtrar: no pasa por filtración y conserva todas las partículas sólidas de la aceituna. Tiene un aspecto más turbio, un sabor más intenso y auténtico y mantiene más nutrientes. Su vida útil es algo más corta porque las partículas pueden acelerar la rancidez.
El filtrado se usa habitualmente para una cocina más neutra y limpia; el sin filtrar se valora en aderezos, ensaladas o como acabado de platos donde se busca un sabor más auténtico.
Los polifenoles son compuestos naturales con potente acción antioxidante. Ayudan a proteger al cuerpo frente al daño de los radicales libres y se asocian a beneficios cardiovasculares, antiinflamatorios y metabólicos.
En el AOVE aportan ese amargor y picor característico —sobre todo en garganta— y son uno de los principales indicadores de calidad: a más polifenoles, más sabor pronunciado, más estabilidad y mejor conservación. Los más conocidos son hidroxitirosol, tirosol, oleocanthal y oleuropeína.
Su cantidad depende de la variedad de aceituna, de las condiciones de cultivo, del momento de cosecha, del proceso de extracción y del almacenamiento.
El consumo preferente del AOVE filtrado es de unos dos años desde el envasado. El sin filtrar baja a aproximadamente un año, porque las partículas en suspensión pueden asentarse y fermentar con el paso del tiempo, la luz y el oxígeno.
Una vez abierta la botella, lo ideal es consumirla en 2 a 3 semanas. Si tienes un formato grande (3L o 5L), te recomendamos pasar una parte a una aceitera opaca de acero inoxidable para el uso diario.
Guarda siempre la botella en un sitio fresco y alejado de la luz directa para preservar todas sus cualidades.
Cualquier AOVE de calidad se disfruta perfectamente en crudo —en tostadas, ensaladas, sobre quesos, carpaccios o como acabado de platos—. España cuenta con más de 50 variedades, así que la mejor es la que más se adapte a tu paladar:
Al contrario de lo que se suele pensar, los AOVE de alta calidad son excelentes para freír. Los aceites de calidad mantienen sus propiedades incluso a altas temperaturas, mientras que los de menor calidad se degradan rápido. Por eso muchos restaurantes de alta gama utilizan AOVE para freír.
Cualquiera de nuestros aceites es apto para frituras en sartén sin preocupaciones, ya que las temperaturas de este tipo de cocción no son tan elevadas como en una freidora. Si buscas optimizar el rendimiento, los AOVE ricos en ácido oleico (como un Picual o un Hojiblanca) son una opción muy recomendable.
Autenticidad: AOVE de almazaras familiares, con identidad propia y sin mezclas con aceites de otros orígenes.
Frescura: envasados recientemente y conservados en condiciones óptimas en almazara. Evitamos los grandes stocks de las grandes superficies.
Calidad excepcional: acidez muy por debajo del 0,2% (la normativa permite hasta 0,8%) y rendimientos bajos, lo que se traduce en una alta concentración de polifenoles.
Cualidades organolépticas: aceites ricos en matices, aromas y sabores capaces de transformar cualquier plato.